Bolsas de fécula de patata: La fécula de patata contiene amilasa que descompone el almidón en azúcares. Junto con moléculas orgánicas de origen vegetal se consigue la materia prima para fabricar estas bolsas, que son biodegradables y compostables. Las tintas que se utilizan son aptas para el compostaje. Se pueden reutilizar en la cocina para los desechos orgánicos una vez cumplido su ciclo de uso que es cuando pierden su humedad, elasticidad y resistencia.